Con información de Miami Diario
La salud pública es una de las preocupaciones principales de la Administración de Alimentos y Medicamentos en Estados Unidos (FDA) y recientemente tomó una medida contra la multinacional Coca-Cola debido a la detección de unas 2.000 cajas de sus bebidas Diet Coke, Sprite y Fanta Orange. Las mismas se distribuyen en Alabama y Mississippi, también en la ciudad de Valparaíso, Florida, pero desde el 6 de noviembre se procedió a su retiro debido a la detección de una sustancia potencialmente nociva.
El comunicado de la agencia de estado no identificó el compuesto peligroso. FlexXray, empresa de servicios de inspección de alimentos por rayos X, especificó que este tipo de sustancias generalmente consisten en materiales del entorno como piedras o metales, o también materia de la manufacturación como el plástico, vidrio u óxido.
Este compuesto se encontraba en paquetes de 12 latas con presentación de 12 onzas cada una promocionadas en ofertas. En total fueron retiradas unas 48.000 bebidas; muchas de estas con validez hasta junio del próximo 2024.
Coca-Cola es una de las marcas de gaseosas más reconocidas en el mundo. Tras los difíciles años de la pandemia, la empresa mantiene su crecimiento y para 2022 alcanzaba ganancias de 43 millardos de dólares, casi 5 millardos más que 2021.
Este retiro no es el primero, ya que en 2021 se ordenó el recogimiento de unas 7.000 cajas del conocido jugo Minute Maid, principalmente las versiones Berry Punch, Strawberry Lemonade y Fruit Punch.

