Con información de Miami Diario 

Los pronósticos para la temporada de huracanes en Florida alertan a las autoridades. La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA) predice que en 2024 podría ser “superior a lo normal”.

Por su parte, AccuWeather, una empresa privada de meteorología, anticipa que el número de tormentas podría superar las 21 anunciadas por la Organización Meteorológica Mundial. Estos fenómenos climáticos comienzan el 1 de junio y duran hasta el 30 de noviembre.

Pensando en esto, y faltando pocos días para el inicio de la temporada de huracanes, las autoridades de Florida instan a los residentes a tomar medidas de precaución y aprovechar las exenciones fiscales para adquirir suministros esenciales. Esta medida forma parte de un paquete fiscal, con el nombre de HB 7073, que los legisladores aprobaron en marzo y el gobernador Ron DeSantis firmó el 7 de mayo.

Scott Shalley, presidente de la Federación Minorista de Florida, señaló que algunos artículos estarán libres de impuestos para ayudar a los residentes a prepararse ante la llegada de las tormentas. Para ayudar a los residentes a prepararse, en Florida habrá dos períodos libres de impuestos en la venta de artículos relacionados con los huracanes:

Del 1 al 14 de junio: coincide con el inicio de la temporada de huracanes.

Del 24 de agosto al 6 de septiembre: antes del pico de la temporada.

Durante estas exenciones, los consumidores no pagarán impuestos sobre una amplia gama de artículos, que incluyen:

  • Bolsas de hielo reutilizables que cuesten hasta $20
  • Radios portátiles, tanques de combustible y paquetes de baterías hasta $50
  • Refrigeradores para almacenar alimentos hasta $60
  • Lonas hasta $100
  • Generadores portátiles hasta $3,000

“La exención fiscal también cubre una amplia gama de suministros, medicamentos y alimentos para mascotas”, acotó el presidente de la Federación Minorista de Florida. Los economistas estatales estiman que los compradores de Florida ahorrarán en total unos $80,2 millones durante las dos exenciones fiscales. Se espera que esto represente una pérdida de $63,3 millones en ingresos para el estado y $16,9 millones para los gobiernos locales.