Con información de EFE.

Los astronautas Sunita Williams y Butch Wilmore, obligados a aumentar de una semana a nueve meses su estadía en la Estación Espacial Internacional (EEI), dieron este lunes su primera rueda de prensa tras volver a la Tierra.

Ante una sala repleta de reporteros en Houston (Texas), los astronautas relataron cómo se sintieron al aterrizar y compartieron sus análisis los fallos en la nave Starliner que los dejó varados desde el pasado mes de junio en ese laboratorio espacial.

Wilmore, de 62 años, aseguró que él mismo carga parte de la responsabilidad por lo sucedido: «Hubo preguntas que yo, como comandante de la nave espacial, debería haber hecho y no hice en su momento. No sabía que debía hacerlo».

«Podría haber hecho algunas preguntas, y las respuestas a esas preguntas podrían haber cambiado el rumbo», insistió el astronauta, que se recupera con su familia en Texas.

Tras su aterrizaje de vuelta a la Tierra el pasado 18 de marzo, la NASA y Boeing indicaron que analizarán si harán de nuevo para el verano un viaje no tripulado a la EEI para probar los ajustes a la fallida nave Starliner.

Sin embargo, para el liderazgo de la NASA, la prolongada permanencia de los dos astronautas en la EEI fue simplemente una muestra de «flexibilidad» de la nueva era espacial, en la que están probando varias naves comerciales que se pueden ayudar entre sí.

Wilmore acotó, sin embargo, que tanto la NASA como Boeing cargan con responsabilidad de lo sucedido: «A lo largo de toda la cadena de comando, todos somos responsables».

Los astronautas relataron también sentirse impactados por el interés en su caso: «No creo que fuéramos conscientes del todo. Me siento muy honrada por el hecho de que, cuando volvimos a casa, fue como: ‘Wow, hay mucha gente interesada’. Estoy muy agradecida», contó Williams.

«Siempre íbamos a regresar. Es algo único y deja lecciones aprendidas. Parte de eso es la resiliencia y la capacidad de afrontar un giro inesperado y sacar lo mejor de la situación», agregó.