Con información del Diario las Américas.
El presidente de la Cámara de Representantes, Daniel ‘Danny’ Pérez, y el gobernador Ron DeSantis, alcanzó un nuevo pico en el contexto de la política fiscal del estado.
Y es que el reciente anuncio de Pérez sobre la creación de un comité especial para diseñar reformas al impuesto a la propiedad remarcó profundas diferencias entre ambos sobre el esquema fiscal floridano y avivó una rivalidad que podría redefinir el panorama político estatal de cara a 2026.
Pérez lanzó formalmente el Comité Selecto sobre Impuestos a la Propiedad, copresidido por los representantes Vicki López y Toby Overdorf. Su misión: elaborar propuestas concretas que serían presentadas como enmiendas constitucionales en la boleta electoral de 2026.
Como «punto de partida», Pérez delineó cinco ambiciosas iniciativas, entre las que destacan la posibilidad de que ciudades y condados eliminen por referéndum sus impuestos a la propiedad, una exención homestead ampliada (hasta $1 millón para personas mayores y residentes de largo plazo en impuestos no escolares), y cambios en los límites anuales de aumento de valoración fiscal.
En un claro golpe a DeSantis, Pérez criticó la falta de detalles en la visión del gobernador: «A medida que han pasado las semanas, el gobernador aún no ha presentado ninguna respuesta específica, ni ningún plan específico, ni un lenguaje de proyecto de ley real», afirmó durante el anuncio.
Por su parte, el gobernador DeSantis sigue promoviendo una medida mucho más drástica: la eliminación total de los impuestos a la propiedad en Florida, que califica como «la forma más opresiva e ineficaz de tributación».
Apoyándose en conversaciones con votantes y la Asociación de Agentes Inmobiliarios de Florida, DeSantis aseguró que este es el gravamen que más preocupa a los ciudadanos.
«Les puedo asegurar que cuando me hablan de impuestos, el 99% habla de impuestos a la propiedad«, declaró DeSantis.
Su plan contempla una enmienda constitucional para 2026 que erradique este impuesto y propone compensar la pérdida masiva de ingresos locales con un aumento en los impuestos a turistas y compradores extranjeros.

