Con información de Infobae.
El gobierno de Corea del Sur anunció la liberación y repatriación de más de 300 trabajadores surcoreanos que fueron detenidos en una redada migratoria masiva en una planta de Hyundai en Georgia.
El jefe de gabinete del presidente coreano, Lee Jae Myung, Kang Hoon-sik, confirmó que se han finalizado las negociaciones con Estados Unidos y que se enviará un avión para repatriar a los trabajadores en cuanto se completen los trámites.
La operación, llevada a cabo por cientos de agentes federales, resultó en la detención de 475 personas, la mayoría de ellas de nacionalidad surcoreana. Los agentes se enfocaron en una planta de fabricación de vehículos eléctricos de Hyundai que aún se encuentra en construcción, donde la compañía se ha asociado con LG Energy Solution para producir baterías.
El ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Cho Hyun, informó que más de 300 de los detenidos eran surcoreanos.
Esta redada es una de las más grandes llevadas a cabo por la Administración Trump como parte de su programa de deportaciones masivas. La operación ha generado particular controversia debido a su magnitud y a que la planta objeto de la redada ha sido calificada por funcionarios estatales como el proyecto de desarrollo económico más grande de Georgia.

