Con información de EFE

Desde el atril de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Argentina, Javier Milei, lanzó una dura crítica contra lo que denominó una «escalada inadmisible de violencia política por parte de la izquierda a nivel global».

En un discurso en el que arremetió contra la organización internacional y sus agendas, como la Agenda 2030, Milei consideró que es «inadmisible recurrir a la fuerza allí donde las razones fallan».

El mandatario también abordó el tema de la «violencia fundamentalista», recordando que los responsables de los atentados contra la embajada de Israel y la AMIA en Buenos Aires, ocurridos en 1992 y 1994, siguen impunes. «En Argentina ya sufrimos este horror», sentenció.

Milei no se detuvo en las críticas a la izquierda, sino que también acusó a la ONU de haber sido reemplazada por un «gobierno supranacional de burócratas internacionales» que busca «imponer a los ciudadanos del mundo un modo de vivir determinado».

Según el presidente, la organización ha desviado su propósito fundacional, adquiriendo «funciones ajenas a su espíritu», lo que ha resultado en una «hipertrofia de administraciones que son poco efectivas».

Al concluir su intervención, Milei instó a la ONU a «volver a las bases» y liderar un cambio de paradigma para recuperar la esencia que la hizo «una gran organización en el pasado».