Con información del Diario las Américas
Tras la expiración del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los venezolanos el 7 de noviembre, los líderes de la oposición de Venezuela, María Corina Machado y Edmundo González, solicitaron al gobierno y al Congreso de EE.UU. una «revisión urgente» de la medida.
La anulación del TPS, que se produjo después de un dictamen de la Corte Suprema, dejó a unos 600,000 venezolanos sin el amparo legal de protección contra la deportación.
En una comunicación oficial, los dirigentes opositores expresaron su solidaridad con los migrantes y urgieron a Washington a emitir un nuevo estatus migratorio que permita la permanencia legal de estos inmigrantes, muchos de los cuales huyeron de la severa crisis política y humanitaria en Venezuela. Machado y González enfatizaron la situación de vulnerabilidad en la que quedan los afectados, especialmente tras las elecciones de julio de 2024 en las que resultó vencedor González, pero que el régimen de Maduro desconoció.
Ambos líderes afirmaron que están trabajando para que Venezuela «sea nuevamente el hogar de todos» y para que «Ser venezolano no sea nunca más sinónimo de refugiado». Señalaron que su objetivo final es recuperar la libertad y la democracia en su país, lo que consideran la mayor protección para los venezolanos dentro y fuera de la nación.
La expiración del TPS afectó específicamente a 250,000 venezolanos que lo obtuvieron en 2021, aunque el total de afectados sin protección desde abril de 2025 es de 600,000. Aunque no hay información oficial de ONG o abogados, se estima que muchos de los venezolanos sin TPS ya han solicitado asilo, lo que podría prolongar su estadía legal en EE.UU., mientras que otros podrán hacerlo hasta enero, cuando expiran sus permisos de trabajo.

