Con información de DW.
Un portaaviones estadounidense de última generación se ha incorporado este martes (11.11.2025) al operativo marítimo de la Armada de EE. UU., intensificando la campaña contra el flujo de drogas proveniente de América Latina.
Este incremento en la presencia militar es interpretado por el gobierno de Venezuela como una medida de coacción destinada a forzar la dimisión del presidente Nicolás Maduro.
El USS Gerald Ford, el portaaviones más grande y moderno del mundo, con una tripulación de más de cinco mil marineros, ha sido desplegado en la zona de responsabilidad del Comando Sur, que abarca el Caribe y América Latina. Su envío, ordenado por el presidente Donald Trump el mes pasado, se añade a un contingente ya establecido que incluye ocho navíos de guerra, un submarino nuclear y aeronaves F-35.
El Pentágono ratificó la integración de la nave al operativo, subrayando que su objetivo es reforzar las acciones para «desarticular el tráfico de narcóticos y degradar y desmantelar las organizaciones criminales transnacionales».
A pesar de la justificación antinarcóticos de Washington, el líder venezolano, Nicolás Maduro, ha reiterado sus acusaciones, sosteniendo que este refuerzo militar busca provocar su caída. En agosto, EE. UU. duplicó a $50 millones la recompensa por datos que permitan la captura de Maduro, a quien se le imputan nexos con el narcotráfico y el crimen organizado, lo cual él niega. Hasta la fecha, el ejército estadounidense ha reportado al menos 19 ofensivas contra embarcaciones sospechosas, resultando en la muerte de al menos 76 individuos.

