Con información CNN
La Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) ha presentado una propuesta para permitir que los viajeros que no cuenten con una identificación REAL ID puedan pasar los controles de seguridad mediante el pago de una tarifa de 18 dólares.
Esta medida, diseñada ante la entrada en vigencia obligatoria de la ley REAL ID en mayo de 2025, permitiría el uso de quioscos biométricos para verificar la identidad del pasajero.
La TSA advierte que el pago de esta tarifa no garantiza el acceso automático ni es reembolsable; los usuarios podrían estar sujetos a controles adicionales o demoras.
La normativa busca cubrir los costos de la nueva tecnología de verificación y ofrecer una alternativa de «verificación de identidad modernizada» para quienes no posean licencias que cumplan con los estándares federales, aunque el pasaporte continúa siendo un documento válido para vuelos nacionales.

