Con información de Infobae.

Las autoridades sanitarias de Estados Unidos han encendido las alarmas ante la rápida propagación de una nueva variante del virus de la gripe, identificada como H3N2 subclado K.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informan que esta cepa ya ha causado al menos 650.000 contagios, 7.400 hospitalizaciones y 300 muertes en lo que va de la temporada.

Expertos advierten que esta mutación es lo suficientemente distinta como para evadir parcialmente la protección de las vacunas actuales y las defensas naturales del cuerpo.

La variante representa actualmente casi el 72% de los casos reportados y ha mostrado mayor agresividad en adultos mayores y niños, replicando patrones severos ya vistos en Europa y Japón.

A pesar de la preocupación por la efectividad de la vacuna (cuyo diseño es anterior a la aparición de este subclado), los médicos insisten en la importancia de la inmunización para reducir la gravedad de los síntomas, junto con medidas preventivas como el lavado de manos y el uso de mascarillas en espacios cerrados.