Con información de El Nuevo Herald.
La administración de la ciudad de Hialeah ha decidido otorgar un bono de Navidad de $1.000 a sus empleados públicos.
La medida fue oficializada a través de un memorando firmado por la alcaldesa interina, Jacqueline García-Roves, con fecha del 18 de noviembre, donde se justifica el pago como un reconocimiento al «arduo trabajo y dedicación» del personal.
Este beneficio económico abarcará a todos los empleados municipales, incluidos aquellos que trabajan a tiempo parcial. Sin embargo, la alcaldía aclaró que quedan excluidos de este bono los funcionarios electos, los contratistas del concejo y el personal subcontratado de limpieza y seguridad.
La decisión ha generado debate en la comunidad, ya que se produce poco después de que la alcaldesa interina no lograra obtener la aprobación del concejo municipal para implementar un programa de alivio financiero dirigido a los residentes de Hialeah que atraviesan dificultades económicas. A pesar del revés político con la ayuda a los ciudadanos, la administración procedió con la bonificación interna para su plantilla laboral.

