Con información de El Nuevo Herald.

El Miami Heat aprovechó su condición de local en el Kaseya Center para sumar un triunfo crucial, válido tanto para la temporada regular como para la Copa de la NBA, al enfrentarse a unos Milwaukee Bucks que llegaron a la Florida sin su máxima estrella, Giannis Antetokounmpo, baja por una lesión en la ingle.

El encuentro marcó un hito histórico para la franquicia, ya que el entrenador Erik Spoelstra consiguió su victoria número 800 al mando del equipo.

Spoelstra enfrentó el «agradable problema» de contar con la plantilla completa y saludable, lo que le obligó a tomar decisiones estratégicas sobre la rotación.

«Lo fundamental es ganar, aunque tengamos que ajustar los tiempos de juego. Estamos empezando a definir nuestra rotación, pero nada es definitivo aún», comentó el técnico antes del encuentro.

Para el quinteto titular, Spoelstra apostó por una alineación conformada por Davion Mitchell, Tyler Herro, Norman Powell, Andrew Wiggins y Bam Adebayo. La profundidad del banco también fue clave, con minutos para Jaime Jáquez Jr., Pelle Larsson, Kel’el Ware y Dru Smith, quienes contribuyeron para sellar una victoria trabajada en una noche memorable para el banquillo de Miami.