Con información de EFE.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó una comunicación telefónica con el líder venezolano Nicolás Maduro el domingo, calificando el intercambio como un asunto «muy complicado» sin ofrecer detalles sobre su contenido. La confirmación, dada a periodistas a bordo del Air Force One, se produce en un contexto de intensa escalada de presión de Washington sobre Caracas.

A pesar de la ambigüedad de Trump, quien evitó decir si la llamada «salió bien o mal», reportes de prensa sugieren que la conversación incluyó una severa advertencia: Estados Unidos intensificará su acción militar si Maduro se niega a abandonar el poder.

Un portavoz de la Casa Blanca desmintió categóricamente que la llamada represente el inicio de negociaciones para una transición o un acercamiento bilateral, afirmando que tales reportes son «un invento».

Medidas de Presión y Oferta de Salida

Las acciones de la administración Trump contra el régimen chavista se han endurecido notablemente. El mandatario justificó su postura argumentando que el espacio aéreo venezolano no debe considerarse «amistoso», señalando que es una ruta para el ingreso a EE.UU. de personas vinculadas a «cárceles, pandillas y redes de narcotráfico». Tras esta declaración, seis aerolíneas internacionales suspendieron vuelos, lo que provocó represalias por parte del gobierno venezolano.

A esto se suma la revelación del senador republicano Markwayne Mullin, quien confirmó que a Maduro se le ha ofrecido una «oportunidad de irse» a otro país como Rusia. Mientras tanto, la actividad militar estadounidense ha aumentado drásticamente cerca de las costas venezolanas, incluyendo la presencia constante de aviones de combate y operaciones en el Caribe y el Pacífico, justificadas como parte de la lucha contra el narcotráfico.