Con información de CNN.
La segunda vuelta para la alcaldía de Miami, una elección oficialmente no partidista, se ha transformado en un pulso ideológico de alta relevancia nacional. El enfrentamiento entre la demócrata Eileen Higgins y el republicano Emilio González está notablemente influenciado por el respaldo público del presidente Donald Trump a González, un movimiento inusual en comicios locales que subraya la importancia de este electorado de mayoría latina de cara a las elecciones de medio término de 2026.
Eileen Higgins, comisionada del condado de Miami-Dade, lideró la primera vuelta con el 36% de los votos, enfocando su campaña en la mejora de servicios y la equidad comunitaria.
Por su parte, Emilio González, exfuncionario del Departamento de Seguridad Nacional bajo George W. Bush, que obtuvo el 19.5%, promete disciplina fiscal y atracción de inversiones.
Expertos señalan que la elección, pese a su naturaleza local, ha activado recursos de los comités nacionales de ambos partidos, convirtiéndola en un referéndum sobre la gestión de la Casa Blanca.
El aumento en la participación electoral, que creció más de un 35% respecto a 2021, refleja un mayor interés, impulsado también por una serie de escándalos de corrupción local que han fatigado a los votantes con los políticos tradicionales.
Los analistas destacan que, en una ciudad con un 70% de población latina, el resultado dependerá de la movilización de diversos subgrupos de votantes hispanos, un bloque que no puede considerarse monolítico.

