Con información de CNN.
Kilmar Ábrego García, cuya deportación inicial fue considerada un error emblemático de la política migratoria de la Administración Trump, fue liberado de la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) por orden de la jueza de distrito Paula Xinis.
La jueza Xinis dictaminó la liberación inmediata, argumentando que Ábrego García había sido «detenido nuevamente, sin la debida autorización legal» tras su regreso de El Salvador en junio. La magistrada señaló que la detención se volvió ilegal porque el Gobierno no pudo ejecutar una deportación inminente, intentando sin éxito expulsarlo a varios países africanos (Uganda, Eswatini y Ghana) que ni siquiera habían sido consultados o que no lo aceptaron.
Controversia y Críticas del DHS:
La jueza Xinis cuestionó la conducta del Gobierno, contrastando los intentos fallidos de deportación con la opción viable de Costa Rica, que se había comprometido a recibir a Ábrego García con estatus legal. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, criticó la decisión tachándola de «activismo judicial descarado» y sugirió que el Gobierno la apelará.
A pesar de su liberación de ICE, Ábrego García sigue sujeto a estrictas condiciones de libertad pre-juicio impuestas por un tribunal de Tennessee, donde enfrenta cargos de tráfico de personas, de los que se ha declarado inocente. Su juicio penal está programado para enero de 2026.

