Con información de EFE.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, defendió la actual campaña de presión militar y económica contra el gobierno de Venezuela, asegurando que la estrategia va más allá del petróleo e incluye la lucha contra el narcotráfico y la inmigración irregular.
Trump reiteró su argumento, no contrastado con datos, de que Venezuela ha permitido la entrada a EE. UU. de «millones de personas, incluyendo presos, narcotraficantes y personas de instituciones psiquiátricas».
También afirmó que las operaciones militares en el Caribe y el Pacífico han reducido el narcotráfico en esas rutas en un 92%, y advirtió que los ataques «en tierra» contra grupos involucrados en estupefacientes «se están poniendo en marcha».
Sanciones a Narcosobrinos de Maduro:
Coincidiendo con estas declaraciones, el Departamento del Tesoro impuso sanciones a tres sobrinos de la primera dama venezolana, Cilia Flores: Efraín Antonio Campo Flores, Francisco Flores de Freitas y Carlos Erik Malpica Flores.
Los dos primeros, conocidos como «narcosobrinos», fueron condenados en EE. UU. en 2016 y regresaron a Venezuela tras un indulto en 2022, supuestamente retomando actividades de narcotráfico en 2025.
El Tesoro también sancionó a un empresario panameño y a seis compañías navieras, revirtiendo medidas de la Administración Biden que buscaban facilitar acuerdos democráticos.
Mientras la Administración Trump endurece las medidas, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, instó a los ciudadanos estadounidenses a «amarrar las manos de los sectores extremistas» y buscar una relación basada en el «respeto, la amistad y la cooperación».

