Con información de DW.
El panorama político en el norte de Sudamérica se ha tensado tras las recientes declaraciones del presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien vinculó directamente una operación militar de Estados Unidos en territorio venezolano con las actividades del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
A través de sus redes sociales, Petro afirmó que el ataque reportado en la ciudad de Maracaibo impactó una instalación utilizada para el procesamiento de cocaína. Según el mandatario colombiano, el ELN ha traspasado las fronteras, utilizando territorio venezolano para proteger y expandir sus operaciones de narcotráfico, específicamente en la estratégica región del Catatumbo. «Es el ELN el que está permitiendo, con su dinámica de narcotráfico, invadir a Venezuela», sentenció Petro.
Esta declaración surge tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre la destrucción de un muelle en la costa venezolana como parte de su renovada ofensiva terrestre contra los carteles de la droga en América Latina. Aunque el gobierno de Nicolás Maduro ha mantenido un hermetismo absoluto sobre el incidente, la campaña de bombardeos de Washington en el Caribe y el Pacífico ya acumula un número significativo de bajas en su intento por frenar el flujo de estupefacientes hacia el norte.
Resulta que muchas lanchas atacadas con misiles, como está pasando en las incautaciones.que hacemos en Colombia o, con ayuda nuestra fuera de Colombia, no llevaban cocaína sino cannabis.
Problema paradójico: en EEUU, en muchísimas partes es legal. Y el Congreso de Colombia no… https://t.co/EJb6yxZKat
— Gustavo Petro (@petrogustavo) December 30, 2025

