Con información de DW.

El Gobierno de Estados Unidos pronosticó el colapso inminente del régimen en La Habana como consecuencia directa de la captura de Nicolás Maduro.

Según el presidente Trump, Cuba se encuentra «a punto de caer» debido a que su economía, ya devastada, perderá definitivamente el acceso al petróleo venezolano que servía como principal sustento financiero.

A diferencia del caso venezolano, el mandatario descartó la necesidad de una operación militar en la isla, argumentando que la crisis económica interna provocará el hundimiento del sistema por sí solo.

Por su parte, el Secretario de Estado, Marco Rubio, reforzó esta visión al declarar que EE. UU. no permitirá que el hemisferio sea «base de operaciones para adversarios», mientras que el gobierno cubano ha respondido convocando a marchas de protesta y alertando sobre una amenaza continental por parte de Washington.