Con información de El Nuevo Herald y Diario las América.

En un ambiente cargado de simbolismo y profunda emoción, cientos de venezolanos se congregaron este domingo en la iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe para procesar la noticia que sacudió al mundo: la detención de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.

Bajo un mar de banderas y camisetas de la selección nacional, la congregación se unió en una plegaria por una «transición justa y pacífica».

Durante la misa, oficiada por el reverendo Israel Mago, los asistentes expresaron una mezcla de alivio y cautela. Para muchos exiliados, como Nmanuel Román, este hito representa el fin de un ciclo, aunque advierten sobre la necesidad de evitar fanatismos y esperar con prudencia el desenlace político.

Mientras tanto, en puntos emblemáticos como «El Arepazo», el júbilo fue más visible con cánticos del himno nacional y abrazos entre comunidades hermanas de Cuba y Nicaragua, quienes ven en este suceso un posible cambio de rumbo para toda la región.