Con información de EFE.

Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, el presidente Donald Trump designó a un equipo de alto nivel para supervisar la situación en Venezuela.

El grupo, integrado por Marco Rubio, Stephen Miller y Pete Hegseth, bajo la supervisión de Trump y el vicepresidente JD Vance, dirigirá la política nacional del país caribeño en esta etapa de transición.

En declaraciones recientes, Trump descartó la celebración de elecciones inmediatas en Venezuela, argumentando que el país requiere un proceso de estabilización previo.

Asimismo, el mandatario señaló que la actual presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se encuentra colaborando con las autoridades de EE.UU. para evitar el caos interno.

Por otro lado, la Casa Blanca proyecta la reactivación de la industria petrolera venezolana en un plazo de 18 meses mediante inversiones masivas de compañías estadounidenses.

Según asesores presidenciales, el objetivo principal es restablecer la seguridad jurídica y asegurar un suministro energético que beneficie los precios del combustible en los Estados Unidos.