Con información de DW.
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, ofreció este miércoles el primer balance oficial de víctimas tras la incursión militar estadounidense del pasado 3 de enero, asegurando que el ataque dejó un saldo de 100 fallecidos y una cifra similar de heridos.
Durante la transmisión de su programa semanal, Cabello calificó la operación como una “cosa terrible” y denunció el uso de “bombas poderosísimas” que impactaron no solo objetivos militares, sino también residenciales.
“Murieron personas que nada tenían que ver en un conflicto, civiles, mujeres que estaban en su casa dormidos y de repente la metralla les llegó”, afirmó el funcionario.
El ministro detalló que entre las víctimas mortales se encuentran miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB), personal policial y “hermanos cubanos” que se encontraban en el país. Esta declaración coincide con el informe del gobierno de La Habana, que reportó 32 bajas militares.
Paralelamente, el Ministerio Público, dirigido por Tarek William Saab, ha designado un equipo de tres fiscales para investigar las muertes. Mientras tanto, la FANB realizó honras fúnebres a 24 soldados caídos en la defensa de los puntos atacados en Caracas y estados aledaños.

