Con información de EFE.
El presidente de la Reserva Federal (Fed), Jerome Powell, reveló este domingo que es objeto de una investigación federal que calificó como una maniobra de presión por parte de la Casa Blanca.
El Departamento de Justicia ha entregado citaciones relacionadas con su testimonio ante el Congreso sobre la costosa renovación de la sede del banco central.
Powell, en un inusual y contundente comunicado, aseguró que la investigación sobre los sobrecostos del edificio (que ascendieron a 3.100 millones de dólares) es un mero «pretexto».
Según el funcionario, la verdadera motivación detrás de la «amenaza de cargos penales» es su negativa a bajar las tasas de interés al ritmo que exige el presidente Donald Trump.
«Esto trata sobre si la política monetaria será dirigida por la presión política o por datos económicos», se defendió Powell, quien aseguró que cumplirá su mandato sin ceder a intimidaciones, en lo que se perfila como un choque institucional sin precedentes entre la Fed y el Ejecutivo.

