Con información de EFE.

La crisis humanitaria en Irán alcanza niveles críticos tras 17 días de protestas antigubernamentales. La organización Human Rights Activists (HRA) confirmó este martes un saldo de al menos 1.850 fallecidos, entre ellos nueve menores de edad, y más de 16.700 detenciones arbitrarias.

La ONG advierte que el régimen está aprovechando el apagón nacional de internet para ocultar la magnitud de la represión, que incluye el uso de escopetas y armamento de guerra a corta distancia.

Por su parte, la organización Hengaw, con sede en Noruega, estima una cifra aún mayor, situando los fallecidos en 2.500 y denunciando una política de «terror sistemático» y juicios sumarios.

Mientras el gobierno iraní justifica el despliegue de seguridad alegando vandalismo y la quema de mezquitas, culpando a agentes externos como EE.UU. e Israel, los organismos internacionales alertan sobre crímenes de lesa humanidad en curso.