Con información del Diario las Américas.
El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, colocó este miércoles la primera piedra del Centro de Alta Contención de Crimen Organizado (CACCO) en Costa Rica, una megaprisión inspirada en el modelo salvadoreño que contará con una inversión de 35 millones de dólares y capacidad para 5.000 reclusos.
El evento ha agitado el clima político costarricense a pocos días de las elecciones del 1 de febrero. La oposición acusa al actual mandatario, Rodrigo Chaves, de utilizar la popularidad de Bukele y su política de «mano dura» para impulsar la campaña de la oficialista Laura Fernández, quien lidera las encuestas.
Durante el acto, Bukele advirtió que la criminalidad debe ser detenida con «la fuerza del Estado» antes de que crezca como un cáncer.
Por su parte, Chaves anunció que buscará implementar leyes contra el crimen organizado similares a las de El Salvador. Aunque organismos de derechos humanos cuestionan el modelo por presuntas detenciones arbitrarias, ambos mandatarios defienden la estrategia como la única vía para recuperar la seguridad ciudadana.
Nayib Bukele: “No hay Estado que no pueda contra los criminales. Si un Estado no vence a la criminalidad es porque el Estado es cómplice. Una vez el Estado se libera de la complicidad con la delincuencia y va con Fuerza hacia los criminales, los vence.” pic.twitter.com/YHPSmuHMe9
— Wall Street Wolverine (@wallstwolverine) January 14, 2026

