Con información de EFE.

La administración Trump ha ordenado una pausa indefinida, efectiva a partir del 21 de enero, en el procesamiento de visas de inmigrante para ciudadanos de 75 naciones.

La lista de afectados incluye países de América Latina como Colombia, Brasil, Haití, Cuba, Guatemala, Nicaragua y Uruguay, así como a Rusia e Irán.

Un portavoz del Departamento de Estado explicó que la medida busca proteger la economía estadounidense, evitando el ingreso de extranjeros que, según el criterio de la administración, podrían depender de la asistencia social y el bienestar público.

Esta política se alinea con directrices emitidas en noviembre que permiten a los funcionarios consulares denegar visados basándose en la situación financiera, salud o edad del solicitante.

Es importante destacar que la suspensión afecta exclusivamente a las visas de residencia permanente (inmigrante). Los visados de «no inmigrante», utilizados para turismo, negocios temporales o estudios, no sufrirán interrupciones bajo esta nueva normativa.