Con información de EFE.
La ambición de Washington por adquirir la isla de Groenlandia ha desencadenado una crisis comercial transatlántica. El presidente Donald Trump anunció la imposición inminente de aranceles del 10% —con amenaza de subir al 25% en junio— sobre productos de ocho naciones europeas, entre ellas Alemania, Francia, Reino Unido y Dinamarca.
La medida surge como represalia al envío de tropas europeas a la isla ártica y a la negativa de estos países de apoyar los planes de anexión estadounidenses.
Trump calificó la postura europea de «riesgo» para la seguridad nacional de EE.UU., dado el interés estratégico de la zona, rica en recursos naturales.
Respuesta en bloque
La Unión Europea ha reaccionado con firmeza. Ursula von der Leyen y António Costa, líderes de la Comisión y el Consejo Europeo, advirtieron en un comunicado conjunto que «Europa seguirá unida» y defendieron la integridad territorial de Groenlandia.
Mientras tanto, en el Parlamento Europeo, figuras clave como Manfred Weber han sugerido congelar el pacto comercial con EE.UU. hasta que cesen las amenazas, alertando sobre una «espiral descendente» en las relaciones diplomáticas.

