Con información de EFE.
El Departamento de Defensa de Estados Unidos ha emitido una orden de preparación para el despliegue inmediato de aproximadamente 1.500 soldados de la 11ª División Aerotransportada, con base en Alaska, hacia el estado de Minnesota.
La movilización militar responde a la advertencia directa del presidente Donald Trump de invocar la Ley de Insurrección, una medida de emergencia que no se ha utilizado desde los disturbios de Los Ángeles en 1992.
La decisión presidencial surge tras días de intensas protestas en Minneapolis, desencadenadas por la muerte de una ciudadana estadounidense y las heridas graves de otro civil a manos de agentes federales del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). Los disturbios han escalado con enfrentamientos que incluyen el uso de gases lacrimógenos por parte de los oficiales y pirotecnia por parte de los manifestantes.
Choque de poderes
La posible intervención del Ejército ha provocado un agudo enfrentamiento entre la Casa Blanca y las autoridades locales. El gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han condenado enérgicamente la presencia federal.
- La denuncia local: Ambos funcionarios acusan a los agentes del ICE de estar «provocando deliberadamente» a los manifestantes para crear el pretexto de caos necesario que justifique la ocupación militar de la ciudad.
- Respuesta estatal: Como contramedida y para mantener la autonomía del orden público, el gobernador Walz ha movilizado a la Guardia Nacional de Minnesota, que se mantiene en espera pero aún no ha sido desplegada en las calles.

