Con información del Diario las Américas.
El inicio del año 2026 ha traído consigo un desafío sanitario inesperado para el estado de Florida. Una mutación agresiva del virus Influenza A (H3N2), identificada como «subclado K», ha provocado una ola vertical de contagios que mantiene a los sistemas hospitalarios de Miami-Dade y Broward en niveles de actividad «Muy Alta», según los CDC.
Expertos como el Dr. Alfredo Melgar y la epidemióloga Dadilia Garcés advierten que la combinación de bajas tasas de vacunación (menores al 50%), el turismo invernal y las reuniones festivas han creado una «tormenta perfecta».
Los especialistas señalan que, aunque la vacuna actual no evita totalmente el contagio de esta nueva variante, sigue siendo vital para prevenir complicaciones mortales y el ingreso a terapia intensiva.
Hospitales como el Jackson Health System y el Memorial Healthcare reportan una alta positividad en las pruebas y han reactivado protocolos de crisis, incluyendo restricciones de visitas y uso obligatorio de mascarillas en áreas sensibles, mientras enfrentan el fenómeno del «Covid crónico», que ha dejado sistemas inmunológicos debilitados en la población.

