Con información de EFE.
Autoridades meteorológicas de Estados Unidos y Canadá han emitido alertas de emergencia ante el avance inminente de una tormenta invernal de proporciones mayores, que amenaza con paralizar gran parte del subcontinente desde este viernes hasta principios de febrero.
El Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. (NWS) advirtió que el fenómeno comenzará en las Montañas Rocosas y se desplazará hacia la costa este, afectando a más de 30 estados. La principal preocupación no es solo la nieve, que podría acumular hasta 30 centímetros en Washington D.C. y Nueva York, sino el frío extremo.
Se pronostican sensaciones térmicas peligrosas de hasta -45 °C debido a los fuertes vientos, lo que representa un riesgo vital para la población expuesta.
Paralelamente, Canadá se prepara para un escenario similar. El vórtice polar impactará severamente las provincias de las praderas y el centro del país.
Se estima que Saskatchewan y Manitoba alcancen los -40 °C, mientras que Toronto y Quebec enfrentarán nevadas significativas y temperaturas cercanas a récords históricos bajo cero. Las autoridades han instado a los ciudadanos a prepararse para interrupciones en el transporte y la energía eléctrica durante el fin de semana.

