Con información de EFE.
Los New England Patriots sellaron su boleto a su duodécimo Super Bowl tras vencer 10-7 a los Denver Broncos en una final de conferencia definida por las condiciones climáticas extremas.
El encuentro, disputado en el Empower Field at Mile High, estuvo marcado por una intensa tormenta de nieve que paralizó las ofensivas durante la segunda mitad del juego.
El mariscal de campo Drake Maye fue la figura clave para Nueva Inglaterra, logrando un touchdown por tierra antes del descanso que, a la postre, resultaría decisivo.
Por su parte, los Broncos, dirigidos por el quarterback Jarrett Stidham ante la lesión del titular Bo Nix, no lograron mantener la ventaja inicial a pesar de un comienzo prometedor.
Con esta victoria, los Patriots rompen su mala racha histórica en Denver en postemporada y buscarán su séptimo trofeo Vince Lombardi el próximo 8 de febrero en Santa Clara, California. Su rival saldrá del enfrentamiento entre los Rams de Los Ángeles y los Seahawks de Seattle.

