Con información de EFE.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, endureció su retórica frente a Estados Unidos días antes de su reunión oficial con Donald Trump programada para el 3 de febrero.

Petro exigió que Nicolás Maduro sea devuelto a Venezuela para ser juzgado por tribunales locales, calificando el bombardeo y captura en Caracas como un acto contra la «patria de Bolívar» que dejará una marca histórica imborrable.

Asimismo, el mandatario colombiano hizo un llamado urgente a sus ciudadanos residentes en EE. UU., Chile y Argentina para que regresen a Colombia, denunciando que son tratados «como esclavos y perros perseguidos».

Petro vinculó el peligro de la migración con los recientes operativos de ICE en Minnesota, advirtiendo que la promesa de prosperidad en el exterior es un «error» que termina en accidentes laborales y falta de salud. La reunión en la Casa Blanca genera gran expectativa ante las previas amenazas de Trump de sancionar al mandatario colombiano.