Con información de EFE.

En un movimiento que sacudió la NBA a solo un día del cierre del mercado, los Dallas Mavericks traspasaron a su estrella Anthony Davis a los Washington Wizards.

El intercambio, que involucra a un total de ocho jugadores y múltiples selecciones del ‘draft’, busca reconfigurar los objetivos de ambas franquicias para la segunda mitad de la temporada.

Los Wizards, actualmente en la penúltima posición de la Conferencia Este, apuestan por Davis como el nuevo pilar de su proyecto para intentar volver a la postemporada tras años de ausencia.

A pesar de su estatus como diez veces All-Star, Davis llega a la capital estadounidense en medio de incertidumbres sobre su estado físico, tras sufrir una lesión de ligamentos en la mano izquierda que lo mantendrá alejado de las canchas por varios meses.

Su rendimiento esta temporada ha sido el más bajo desde su año de novato, promediando poco más de 20 puntos por partido. Junto a Davis, los Wizards incorporaron a Jaden Hardy, D’Angelo Russell y Dante Exum, reforzando una plantilla que recientemente también sumó al base Trae Young en otro movimiento estratégico.

Por su parte, los Mavericks reciben a cambio a Khris Middleton y Marvin Bagley III, además de selecciones de primera y segunda ronda, en un esfuerzo por rodear de nuevos activos a su estrella principal.

Este traspaso masivo marca el fin de la breve etapa de Davis en Texas, donde aterrizó hace un año tras un intercambio previo con los Lakers. Con la ventana de fichajes a punto de cerrar, los analistas prevén que este movimiento sea el detonante de otras operaciones importantes en la liga, con nombres de élite aún en la mesa de negociaciones.