Con información de Noticias Telemundo.

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, reveló este martes que un reciente intento de asesinato lo obligó a desviar su ruta aérea mientras se desplazaba en helicóptero junto a sus hijos.

Según el mandatario, la gravedad de la amenaza impidió que aterrizara en Montería como estaba previsto, debido a informes que advertían sobre posibles disparos contra la aeronave, lo que lo forzó a volar sobre mar abierto durante cuatro horas hasta alcanzar un destino alternativo seguro.

Petro vinculó estas amenazas con un presunto plan orquestado por un general retirado de la policía, a quien acusó de recibir órdenes para introducir sustancias psicoactivas en su vehículo oficial.

El mandatario afirmó que estas acciones tenían como objetivo principal sabotear su reciente reunión con el presidente estadounidense, Donald Trump, buscando desestabilizar la imagen del gobierno colombiano en el marco de sus relaciones diplomáticas con Washington.

A pesar de la gravedad de sus declaraciones, el jefe de Estado no ofreció detalles adicionales ni pruebas inmediatas sobre el supuesto atentado, aunque recordó que esta no es la primera vez que denuncia conspiraciones contra su integridad física.

Durante su presidencia, Petro ha mencionado en repetidas ocasiones la existencia de planes de magnicidio, lo que ha mantenido en alerta constante a sus esquemas de seguridad y a la opinión pública nacional.

En la misma jornada, el presidente expresó su preocupación por el posible secuestro de la senadora indígena Aida Quilcué en el departamento del Cauca.

Tras horas de incertidumbre y el hallazgo de su vehículo abandonado, el Ministerio de Defensa confirmó que la legisladora fue encontrada con vida por la guardia indígena. Aunque se desconoce si hubo un plagio formal, el incidente subraya el convulso clima de seguridad que enfrenta el suroeste del país.