Con información de Noticias Telemundo.

La Cámara de Representantes aprobó recientemente la «Ley SAVE America», una pieza legislativa de 32 páginas que busca transformar las normas de inscripción electoral en los Estados Unidos.

El proyecto exige que los votantes demuestren su ciudadanía mediante documentos físicos, como actas de nacimiento o pasaportes, para poder registrarse en los censos federales. La propuesta, que recibió un respaldo mayoritariamente republicano, también impone nuevas restricciones para el voto por correo y la identificación obligatoria con fotografía en las urnas.

El liderazgo republicano defiende la medida como una herramienta de sentido común para garantizar la integridad de los comicios, comparando el requisito con otros trámites cotidianos como abrir una cuenta bancaria.

Sin embargo, el bloque demócrata ha manifestado una fuerte oposición, argumentando que la ley es un intento de obstaculizar el derecho al voto de ciertos sectores de la población. Los críticos señalan que votar siendo extranjero ya es ilegal y que estas nuevas exigencias podrían excluir a ciudadanos legítimos que no poseen documentación actualizada de forma inmediata.

Ahora, la legislación se traslada al Senado, donde enfrenta un panorama incierto debido a la división de opiniones y la necesidad de un consenso amplio para evitar bloqueos. Algunos legisladores republicanos han expresado dudas sobre la constitucionalidad de federalizar procesos que tradicionalmente han sido gestionados por cada estado. El debate sobre la Ley SAVE refleja la profunda polarización política en torno a la seguridad electoral y el control del sistema de votación de cara a futuros procesos democráticos.