Con información de DW.

En el marco del Día Nacional de la Juventud, cientos de estudiantes venezolanos marcharon en las principales ciudades del país para exigir la liberación inmediata de todos los detenidos por motivos políticos.

La movilización central tuvo lugar en la Universidad Central de Venezuela (UCV), donde los dirigentes universitarios denunciaron que, a pesar de las recientes excarcelaciones, todavía quedan cientos de personas tras las rejas.

Bajo la consigna «ni uno, ni dos, que sean todos», los manifestantes exigieron el cese de la persecución y la restitución total de los derechos civiles.

La jornada de protesta coincidió con la decisión del Parlamento de posponer la discusión del proyecto de Ley de Amnistía, lo que generó malestar entre los activistas y familiares de los prisioneros.

Representantes estudiantiles de la UCV, la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Católica Andrés Bello advirtieron que el proyecto actual podría estar excluyendo a una parte significativa de los afectados. En ciudades como Maracaibo y Valencia, el liderazgo juvenil también reclamó espacios de debate para que sus propuestas sean tomadas en cuenta en el proceso de transición democrática.

Esta convocatoria representa la mayor movilización opositora en más de un año, rompiendo un largo periodo de inactividad en las calles. Familiares de los detenidos se sumaron a la caminata portando fotografías de sus seres queridos y pancartas exigiendo el cierre de centros de tortura.

A pesar del clima político complejo, los estudiantes reafirmaron su compromiso de mantener la presión social hasta lograr garantías reales de paz y libertad para todos los sectores de la sociedad venezolana.