Con información de DW.
La Universidad Estatal de Carolina del Sur permanece en estado de conmoción tras un tiroteo ocurrido la noche del jueves en el complejo residencial estudiantil Hugine Suites.
El incidente dejó un saldo de dos víctimas fatales y una persona herida, cuyas identidades y estados de salud aún no han sido confirmados oficialmente por las autoridades universitarias. Tras el reporte de los disparos alrededor de las 9:15 p. m., el campus de Orangeburg fue cerrado de inmediato, manteniendo una estricta vigilancia policial durante varias horas.
En respuesta a la emergencia, la institución decidió cancelar todas las clases programadas para este viernes 13 de febrero, poniendo a disposición de la comunidad estudiantil servicios de consejería para lidiar con el impacto emocional del suceso.
Aunque los investigadores se encuentran trabajando en la escena y patrullando las áreas cercanas, hasta el momento no se ha informado sobre la detención de ningún sospechoso relacionado con el ataque. El operativo de seguridad continúa activo para garantizar el resguardo de quienes permanecen en las instalaciones.
Este trágico evento se suma a la preocupante serie de ataques armados en centros educativos de Estados Unidos, reabriendo el debate sobre el estancamiento político en torno al control de armas.
El suceso ocurre en un contexto de alta sensibilidad regional, apenas días después de otro tiroteo masivo en una escuela secundaria de Columbia Británica, Canadá. Las autoridades locales y universitarias han pedido a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales mientras avanza la investigación criminal.

