Con información de Noticias Telemundo.

Un juez federal de distrito, James Boasberg, ha ordenado al gobierno permitir el regreso a Estados Unidos de más de 130 inmigrantes venezolanos que fueron enviados a una prisión de máxima seguridad en El Salvador.

El magistrado dictaminó que a estos hombres se les negó el debido proceso constitucional antes de su deportación. La orden exige que la administración facilite los trámites de reingreso para que los afectados puedan continuar con sus procesos migratorios legales.

Los implicados fueron detenidos y expulsados tras la invocación de la Ley de Enemigos Extranjeros, bajo la premisa de pertenecer a la banda Tren de Aragua.

Sin embargo, investigaciones posteriores y testimonios han puesto en duda estas acusaciones, señalando que la mayoría no tenía antecedentes penales y fue perseguida por criterios arbitrarios como sus tatuajes. Muchos de estos hombres denunciaron haber sufrido torturas y abusos graves durante su estancia en el centro de confinamiento salvadoreño conocido como CECOT.

Aunque el gobierno debe facilitar los permisos de embarque y asumir los costos del traslado, se ha acordado que quienes regresen serán detenidos inmediatamente mientras se resuelven sus casos.

El tribunal espera un informe detallado para el 13 de marzo sobre la viabilidad del retorno de los demandantes que aún se encuentran en Venezuela o países vecinos. Este fallo representa un revés significativo para las políticas de expulsión rápida aplicadas bajo la ley de tiempos de guerra.