Con información de DW.

El presidente Bernardo Arévalo anunció que el estado de sitio implementado en Guatemala ha logrado desarticular la coordinación operativa de la pandilla Barrio 18. Durante los 30 días de vigencia de la medida, las fuerzas de seguridad recuperaron el control de las comunicaciones en los centros penitenciarios, limitando las órdenes de crímenes hacia las calles.

El balance oficial destaca la captura de 83 delincuentes de alta peligrosidad y la incautación de cinco toneladas de cocaína, el decomiso más importante en la última década.

Además, el mandatario informó una reducción del 33% en las extorsiones y una disminución del 50% en la tasa de homicidios respecto al año anterior.

Arévalo también resaltó la extradición de siete criminales hacia Estados Unidos y la finalización de un censo carcelario exhaustivo. Estas herramientas son consideradas fundamentales por el gobierno guatemalteco para mantener la soberanía sobre el sistema penal y prevenir futuros motines o ataques contra la policía.

A pesar de que el estado de sitio finaliza este lunes, el Ejecutivo decretará un «estado de prevención» en todo el territorio nacional a partir del martes.

Esta nueva fase busca consolidar los resultados obtenidos mediante operativos focalizados, manteniendo la vigilancia sin necesidad de una ratificación legislativa inmediata.