Con información de EFE.

El Departamento de Estado de EE. UU., bajo la dirección de Marco Rubio, ha intensificado sus esfuerzos para clausurar las misiones médicas de Cuba en América Latina y el Caribe.

Washington califica estos programas como «esquemas de trabajo forzado», argumentando que el gobierno cubano retiene la mayor parte de los salarios y restringe las libertades de los profesionales.

Esta estrategia no solo busca proteger los derechos laborales, sino también asestar un golpe financiero a La Habana, ya que la exportación de servicios es una de sus principales fuentes de divisas.

La ofensiva diplomática ha comenzado a dar resultados drásticos, con países como Bahamas y Guyana anunciando la suspensión de sus convenios de salud con la isla. En Centroamérica, Guatemala ha confirmado el cierre progresivo de su acuerdo médico para este año, mientras que en el Caribe, naciones como Granada y Antigua y Barbuda han tenido que reajustar sus términos de contratación ante la amenaza de sanciones estadounidenses.

Estas medidas incluyen la revocación de visas para funcionarios involucrados en lo que EE. UU. denomina prácticas coercitivas.

La situación en Venezuela presenta una incógnita mayor tras el cambio en la administración de Caracas y la intervención que desplazó a Nicolás Maduro. Históricamente, Venezuela albergaba a más de 13,000 profesionales cubanos, cuyos servicios eran pagados con petróleo, un intercambio que ahora se encuentra bloqueado por las nuevas políticas comerciales. Aunque el convenio oficial del año 2000 no ha sido formalmente cancelado, la falta de suministro energético pone en duda la sostenibilidad de estas brigadas en territorio venezolano.

A pesar de las críticas de organizaciones como Prisoners Defenders, muchos países receptores defienden la utilidad de estas misiones para sus sistemas públicos de salud. Sin embargo, la presión de Washington, que estima ingresos anuales para Cuba de entre 6,000 y 8,000 millones de dólares por estos servicios, está obligando a los gobiernos regionales a buscar alternativas locales o contratar personal de otros países.