Con información de DW.
Delegaciones de Rusia y Ucrania iniciaron este miércoles su segundo día de negociaciones en Ginebra, bajo la mediación directa de los Estados Unidos, con el fin de buscar una salida diplomática al conflicto que ya cumple casi cuatro años.
El enviado estadounidense Steve Witkoff destacó que la mediación del gobierno de Donald Trump ha permitido avances significativos al reunir a ambas partes en una misma mesa, aunque reconoció que el ambiente sigue siendo sumamente tenso.
Durante la primera jornada, que se extendió por más de seis horas, se abordaron aspectos militares y políticos críticos. Mientras Washington presiona por un cese al fuego inmediato, el punto de fricción más complejo sigue siendo la soberanía territorial.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha sugerido que el pueblo podría considerar la congelación de la línea del frente actual mediante un referéndum, pero se niega rotundamente a retirar tropas de las zonas del Donbás que aún controla.
A pesar de los esfuerzos en la mesa de diálogo, la desconfianza persiste debido a los constantes ataques aéreos. Kiev denunció que, justo antes de retomar las conversaciones en Suiza, las fuerzas rusas lanzaron una oleada de drones y misiles contra territorio ucraniano. Zelenski cuestionó la voluntad real de paz del Kremlin, acusando a Moscú de priorizar la agresión militar sobre la diplomacia real, mientras la defensa ucraniana lograba interceptar la mayoría de los proyectiles.
El éxito de estas reuniones depende ahora de la capacidad de los mediadores para encontrar un punto medio en las demandas territoriales. Aunque el Kremlin no ha descartado una cumbre directa entre Putin y Zelenski, sostiene que aún falta preparación para un encuentro de ese nivel. Por el momento, ambas delegaciones han acordado consultar con sus respectivos líderes antes de proceder con nuevos términos para un posible acuerdo de paz.

