Con información de EFE.
El Comando Sur de los Estados Unidos informó este martes la destrucción de tres embarcaciones vinculadas al narcotráfico en operaciones realizadas en aguas del Pacífico y el Caribe.
Los ataques, calificados como «cinéticos letales», resultaron en la muerte de once individuos identificados por Washington como narcoterroristas. Estas acciones forman parte de la ofensiva militar «Lanza del Sur», activada para desmantelar redes logísticas criminales en la región.
Según el comunicado oficial del general Francis L. Donovan, las naves fueron interceptadas tras confirmar que operaban en rutas conocidas para el tráfico de sustancias ilícitas bajo el mando de organizaciones terroristas designadas.
El balance detalla que ocho de los fallecidos fueron interceptados en dos lanchas en el Pacífico oriental, mientras que los tres restantes murieron en un enfrentamiento en el área del Caribe.
Esta escalada de fuerza se enmarca en una estrategia de presión máxima que se intensificó tras la captura de Nicolás Maduro en enero. Desde el inicio de esta fase en septiembre, las autoridades estadounidenses han ejecutado más de cuarenta ataques sumarios contra presuntos traficantes, acumulando un total aproximado de 150 bajas.
El gobierno de Donald Trump sostiene que estas intervenciones directas son necesarias y legales en el contexto de una «guerra contra los carteles».
A pesar del éxito operativo reportado por el Comando Sur, diversas voces han cuestionado la falta de debido proceso para los tripulantes de estas embarcaciones.
No obstante, la administración estadounidense mantiene su postura de que los ataques están plenamente justificados bajo las declaratorias de seguridad nacional, mientras continúan patrullando las aguas internacionales para cerrar el paso a los grupos vinculados al tráfico de drogas hacia Norteamérica.

