Con información del Diario las Américas.

Un grupo de legisladores republicanos de Florida y Nueva York ha enviado una petición formal a la administración de Donald Trump para reabrir el caso contra el exmandatario cubano Raúl Castro.

Los congresistas exigen que se le procese penalmente como responsable directo del derribo de dos avionetas civiles en 1996. La iniciativa surge a pocos días de que se cumpla el 30 aniversario de la tragedia donde fallecieron cuatro personas.

Los representantes María Elvira Salazar, Mario Díaz-Balart, Carlos Giménez y Nicole Malliotakis argumentan que existen pruebas suficientes para acusar a Castro bajo una cadena de mando militar.

Sostienen que, como entonces ministro de Defensa, la orden de atacar naves desarmadas en espacio aéreo internacional debió provenir de su oficina. Incluso mencionan grabaciones históricas donde se le escucha supuestamente admitir su autoría intelectual.

El incidente de 1996, que involucró a la organización humanitaria Hermanos al Rescate, fue condenado en su momento por organismos internacionales como la OACI, confirmando que el ataque ocurrió fuera de la jurisdicción cubana. Este acto impulsó medidas políticas severas contra el régimen de la isla. Para los legisladores actuales, la justicia estadounidense tiene una deuda pendiente con las familias de Armando Alejandre Jr., Carlos Costa, Mario de la Peña y Pablo Morales.

A pesar de que en el pasado hubo acusaciones contra altos mandos militares de la isla, ninguno ha comparecido ante un tribunal de EE. UU. Con esta nueva presión política, los congresistas buscan que se emita una alerta roja de Interpol contra el general Castro. El objetivo final es garantizar que no haya impunidad para los crímenes cometidos hace tres décadas, aprovechando el contexto político actual en Washington.