Con información de EFE.

La emblemática y polémica estructura de El Helicoide en Caracas ha iniciado una fase de remodelación para transformarse en un centro deportivo y cultural. El Ministerio de Obras Públicas anunció que, siguiendo las instrucciones de la presidenta encargada Delcy Rodríguez, los espacios del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) serán adecuados para el uso de la familia policial y las comunidades aledañas. El proyecto busca cambiar el rostro de una edificación que originalmente fue concebida como centro comercial en los años 50.

La transformación de este recinto ocurre semanas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, mencionara la existencia de «cámaras de tortura» en la capital venezolana. El Helicoide ha sido señalado reiteradamente por activistas, opositores y la Misión Independiente de la ONU como un lugar donde se han cometido abusos sistemáticos a los derechos humanos.

Con este cambio de uso, el gobierno encargado pretende desestimar las críticas internacionales y presentar una imagen de renovación institucional.

Según el ministro Juan José Ramírez, los trabajos de ejecución ya han comenzado tras realizar consultas con los residentes de la zona y los funcionarios policiales. El plan contempla la creación de áreas sociales, comerciales y deportivas, devolviendo parcialmente a la estructura su propósito original de integración urbana. Esta medida se suma a los esfuerzos de la Ley de Amnistía, intentando cerrar un capítulo de confrontación política en uno de los lugares más simbólicos de la detención en Venezuela.

Sin embargo, para las ONGs y defensores de los presos políticos, la remodelación no borra las denuncias históricas sobre el recinto. Mientras el Gobierno asegura que el proyecto es un paso hacia la «sanación» social, diversos sectores exigen que se permita una inspección independiente de los calabozos antes de que las evidencias de presuntos abusos sean removidas por las obras.