Con información de EFE.

Gianni Infantino, presidente de la FIFA, expresó su confianza absoluta en la capacidad de México para albergar la Copa del Mundo de este año, a pesar de los recientes brotes de violencia en territorio mexicano.

En una conferencia de prensa desde Colombia, el directivo aseguró que el organismo monitorea la situación de cerca, pero confía plenamente en la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum. Infantino enfatizó que las autoridades locales están preparadas para garantizar la seguridad de los equipos y los aficionados.

La preocupación internacional surgió tras los incidentes violentos registrados en el estado de Jalisco tras la caída de un líder criminal de alto perfil. No obstante, los organizadores locales y el gobernador de la región confirmaron que no hay intenciones de retirar la sede a México. El país tiene programado recibir trece partidos distribuidos entre Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, incluyendo el esperado encuentro inaugural en el Estadio Azteca el próximo 11 de junio.

El máximo representante del fútbol mundial recordó que eventos de este tipo suelen enfrentar retos logísticos y de seguridad en cualquier parte del planeta, pero confía en la estructura policial mexicana. Además de la cita mundialista, el país se prepara para recibir torneos clasificatorios y partidos de repechaje en los próximos meses. Para Infantino, el Mundial debe ser visto como una celebración global que trasciende los conflictos internos y une a las naciones a través del deporte.

El remodelado Estadio Azteca será el epicentro de la fiesta futbolística, marcando un hito histórico al ser sede inaugural por tercera vez en su historia. Con el respaldo total de la FIFA, México continúa con sus preparativos de infraestructura para recibir a miles de turistas de todo el mundo. El mensaje de las autoridades futbolísticas es claro: el Mundial de 2026 sigue adelante con México como una pieza clave de la organización conjunta norteamericana.