Con información de EFE.
Durante el discurso del Estado de la Unión, el presidente Donald Trump protagonizó uno de los momentos más comentados al propiciar el encuentro entre el excandidato presidencial venezolano Enrique Márquez y su sobrina, Alejandra González. Márquez, quien estuvo detenido tras cuestionar los resultados electorales de 2024, fue liberado pocos días después de la captura de Nicolás Maduro. El mandatario estadounidense utilizó este caso para ilustrar lo que denominó como el fin de una era de represión en la nación suramericana.
El evento sirvió de plataforma para que Trump reafirmara el éxito de la operación militar del pasado 3 de enero, la cual culminó con el derrocamiento de Maduro y su posterior traslado a Nueva York para enfrentar cargos por narcoterrorismo.
Ante un Congreso ovacionante, se destacó que la liberación de Márquez forma parte de un proceso más amplio que incluye el cierre de centros de reclusión emblemáticos como El Helicoide. Según la Casa Blanca, estas acciones marcan un nuevo rumbo en la cooperación bilateral con el gobierno de Delcy Rodríguez.
Enrique Márquez, ingeniero con una trayectoria política de dos décadas en el estado Zulia, había sido arrestado el 7 de enero de 2025 tras su participación en los comicios presidenciales.
Su presencia en Washington fue presentada como un testimonio vivo de la política de «máxima presión» ejercida por la administración republicana. Trump aseguró que su gobierno continúa trabajando para garantizar que otros cientos de presos políticos recuperen su libertad en las próximas semanas.

