Con información de DW.
Tras una extensa audiencia ante el Comité de Supervisión de la Cámara de Representantes, Hillary Clinton desmintió categóricamente cualquier vínculo personal con el fallecido financiero Jeffrey Epstein.
Desde su residencia en Nueva York, la exsecretaria de Estado calificó las interrogantes como repetitivas y acusó al comité controlado por republicanos de intentar desviar la atención de otros asuntos políticos actuales.
La sesión, que se llevó a cabo a puerta cerrada, sufrió una interrupción temporal tras la filtración no autorizada de una fotografía del encuentro. Clinton manifestó su malestar por lo que consideró una violación de los acuerdos de confidencialidad, señalando que tales actos socavan la integridad del proceso legislativo. A pesar de los contratiempos, la política de 78 años respondió a cada una de las preguntas formuladas bajo juramento.
Durante su declaración a los medios, Clinton aclaró que sus únicos encuentros con figuras relacionadas al caso, como Ghislaine Maxwell, ocurrieron en eventos públicos de su fundación y no en ámbitos privados.
Aseguró sentirse horrorizada por los crímenes de Epstein y reiteró que nunca visitó sus propiedades ni utilizó sus servicios financieros. Asimismo, manifestó plena seguridad en que su esposo, Bill Clinton, tampoco estuvo involucrado en actividades delictivas.
Se espera que el expresidente Bill Clinton preste su propio testimonio en los próximos días bajo condiciones similares. Ambos han solicitado que sus declaraciones sean publicadas íntegramente para evitar malentendidos y demostrar que no tienen nada que ocultar.
Por su parte, sectores demócratas han criticado que la investigación se centre en los Clinton mientras ignoran menciones similares que involucran al actual presidente Donald Trump.

