Con información de EFE.

Desde su exilio temporal en Estados Unidos, la líder opositora María Corina Machado anunció su intención de regresar a territorio venezolano en las próximas semanas.

Su objetivo declarado es encabezar un «gran acuerdo nacional» que facilite una transición democrática sostenible, tras el cambio de panorama político generado por la reciente intervención estadounidense que resultó en la captura de Nicolás Maduro.

Machado detalló que durante su estancia en Washington ha sostenido encuentros de alto nivel con el presidente Donald Trump, el secretario de Estado Marco Rubio y una amplia representación del Congreso.

En estas reuniones, la dirigente subrayó la importancia de la estabilidad en Venezuela para la seguridad del hemisferio y el potencial económico que recuperaría el país una vez se restauren plenamente las instituciones democráticas.

Actualmente, el país suramericano se encuentra bajo la gestión de una presidencia interina encabezada por Delcy Rodríguez, con quien la administración Trump ha establecido una relación pragmática.

El mandatario estadounidense ha expresado satisfacción con la apertura del sector petrolero a empresas norteamericanas, una de las condiciones clave para el reconocimiento y la estabilidad del nuevo gobierno provisional en Caracas.

El regreso de Machado plantea un nuevo desafío logístico y político, buscando validar la victoria que la oposición reclama desde los comicios de julio de 2024. Su llegada pretende aglutinar a los miles de exiliados que desean retornar y asegurar que el proceso de cambio no se detenga, mientras el país intenta recuperarse de años de crisis bajo la vigilancia atenta de la comunidad internacional.