Con información de EFE.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, desmintió de forma contundente los rumores sobre un posible acercamiento diplomático con el gobierno de Estados Unidos.
A través de un mensaje directo, el alto funcionario aseguró que la República Islámica no entablará conversaciones con la administración de Donald Trump, calificando de falsas las informaciones que sugerían una disposición al diálogo tras el inicio de las hostilidades.
Larijani aprovechó para criticar la estrategia exterior de la Casa Blanca, afirmando que el actual mandatario estadounidense ha sumido a la región en el caos. Según el jefe de seguridad iraní, la política de «América Primero» se ha transformado en «Israel Primero», acusando a Trump de sacrificar la vida de soldados estadounidenses para satisfacer los intereses de poder del Estado judío en el marco de la actual escalada bélica.
A pesar de que mediadores internacionales, como el ministro de Exteriores de Omán, habían sugerido que Teherán podría buscar esfuerzos para detener la violencia, la postura oficial de la nación persa se mantiene inflexible.
La narrativa del régimen sostiene que su ejército no inició la invasión y que cualquier acción militar posterior es una respuesta legítima en defensa de su soberanía nacional ante los ataques extranjeros.
Mientras los bombardeos persisten, Irán ha comenzado a ejecutar represalias contra bases militares estadounidenses ubicadas en países aliados de la región, como Kuwait, Catar y los Emiratos Árabes Unidos. La negativa al diálogo refuerza el escenario de un conflicto prolongado, mientras el Consejo Supremo de Seguridad Nacional insiste en que la nación se encuentra en un estado de movilización total para repeler la ofensiva conjunta.

