Con información de EFE.

La organización de derechos humanos HRANA ha emitido un informe devastador sobre el impacto de la ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel, reportando al menos 742 civiles muertos desde el 28 de febrero.

Entre las víctimas se contabilizan 176 menores de edad, lo que ha generado una ola de indignación internacional, especialmente tras el impacto de proyectiles en áreas residenciales y centros educativos en provincias como Teherán, Kurdistán y Hormozgan.

El Ministerio de Salud iraní confirmó que uno de los incidentes más sangrientos ocurrió en la localidad de Minap, donde el bombardeo de una escuela dejó un saldo de 180 fallecidos.

A pesar de que las Fuerzas de Defensa de Israel sostienen que muchos de estos complejos son utilizados por el régimen para actividades militares encubiertas, las organizaciones de socorro como la Media Luna Roja advierten que las cifras totales de muertos podrían superar los 555 solo en las primeras 48 horas de hostilidades.