Con información de EFE.

La secretaria de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS), Kristi Noem, informó ante el Senado que se ha iniciado un monitoreo riguroso sobre ciertos grupos de inmigrantes bajo programas de protección temporal. Esta medida responde a la necesidad de neutralizar posibles «células durmientes» que podrían reaccionar ante la reciente ofensiva militar estadounidense contra Irán.

Noem explicó que la vigilancia incluye la revisión de redes sociales y la realización de nuevas entrevistas para detectar amenazas potenciales dentro de las fronteras.

Durante su testimonio frente al Comité del Senado, la secretaria advirtió que el operativo lanzado el pasado sábado, que resultó en la muerte del ayatolá Alí Jameneí, ha elevado el nivel de alerta nacional.

Aunque no detalló casos específicos, aseguró que el DHS trabaja de la mano con agencias de inteligencia para prevenir represalias en suelo estadounidense. El FBI también ha instruido a sus agentes para que mantengan una vigilancia constante sobre personas de interés que pudieran activarse ante los bombardeos.

Este endurecimiento de la política de seguridad ocurre en un momento crítico para el DHS, que enfrenta un cierre parcial de dieciocho días por falta de presupuesto en el Congreso.

La secretaria Noem reiteró que la seguridad de la patria es la prioridad absoluta y que no se escatimarán recursos para identificar y neutralizar cualquier riesgo derivado del conflicto externo.